El porqué del éxito de Trump

¿Es Donald Trump una bestia?  Por supuesto que sí: mentiroso, manipulador, machista, … Si además le sumamos que tiene al 90% de la prensa de su país en contra y hasta al mismo establishment republicano, pareciera que tiene sus días contados.   Pero no es así.  Los demócratas se la verán muy duro para vencerlo en la próxima contienda electoral.

¿Es que los yanquis están locos?  Para ser elegido Presidente, Trump debió vencer no tanto a una débil Hillary Clinton, sino a más de 10 excelentes precandidatos republicanos.  Mientras sigamos con la mentalidad de buenos-buenos y malos-malos, no podremos entender porqué el liderazgo de Trump es tan sólido, y por supuesto nos equivocaremos no sólo en el análisis, sino en todos sus derivados.  La mayor parte de los analistas y políticos ven a Pinochet en Chile como el malo-malo, pero no advierten que, junto a su equivocada elección de quienes atentaron contra los derechos humanos, tuvo la acertada elección de quienes construyeron la base de una economía que tiene al país ad portas de ser calificado como país desarrollado.    

En la década del 60 se enseñaba que el aporte literario de Graham Green era precisamente hacer ver que los seres humanos podemos hacer simultáneamente cosas buenas  y malas.  Y que el héroe de película es una generalmente una simplificación.  El expresidente Menem, de Argentina, fue un gran defensor de los valores familiares, aunque su familia era un desastre.

¿Cuáles son entonces aquellos aspectos que hacen que la mayor parte de los estadounidenses apoye a Trump?  Me parece que, en primer lugar, está aquello que tanto hemos escuchado en el cine: “En Estados Unidos, nadie está por encima de la ley”.  Un ejemplo claro es el de la inmigración desde la frontera mexicana.  Cada cierto tiempo aparecen imágenes que nos mueven a  compasión: un padre con su bebe ahogados en el río … Pero esa lógica compasión no puede llevar a justificar una ilegalidad:  ¿porqué aceptamos que no nos dejen a entrar a Estados Unidos cuando no tenemos los papeles en regla en el aeropuerto de Miami, y deberíamos dejar pasar libremente a aquellos que atraviesan la frontera desde México?  Esto tampoco significa que Trump mismo sea un cumplidor riguroso de la ley, pero su posición ante la inmigración refleja el sentir del norteamericano del interior.

Otro aspecto llamativo de Trump es su capacidad negociadora.  Su táctica es lanzar un misil y luego sentarse a negociar, ya con ventaja.  Luego mezcla verdades, mentiras, dice, se desdice, y generalmente logra su objetivo.  La última información en la guerra comercial con China es que ha autorizado a las empresas norteamericanas para seguir haciendo negocios con el fabricante tecnológico Huawei.  Probablemente en un mes más volverá a satanizar a esta empresa insistiendo que es un brazo-espía del gobierno chino.

Lo que nunca se podrá negar de Trump es su desprecio hacia las críticas adversarias.  No anda mirando a cada rato las encuestas de opinión, como hace el presidente Piñera en Chile. Actúa de acuerdo a lo que decide en cada momento.  No se detiene hasta conseguir sus objetivos, caiga quien caiga.  Al revés de nuestro presidente Lenín Moreno, que no quiere tener adversarios y, por tanto, nunca toma posición en nada, sus medidas merecen generalmente el calificativo “too few, too late”.

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